En el silencio suceden las cosas más extra-ordinarias:
Una mirada que lo dice todo
Los recuerdos de la felicidad lejana.
El sueño de un día pesado.
El silencio no es ausencia, ni omisión.
Es un reposo, una caricia para el alma.
El silencio es una espacio necesario:
un oasis de calma y de quietud.
El silencio es una elección.
Pausa en la partitura que es la vida,
el silencio crea armonías.
Por eso no digo todo lo que pienso,
guardo para mí lo que más vale,
tengo secretos.
El silencio es mudo pero no sordo,
sabe escuchar.
Deja que los demás hablen, parloteen:
reúne a su lado los ruidos de la calle,
el cantar del grillo, tu respiración cansada.
De los silencios elijo los nocturnos.
Mudas son las caricias,
las miradas que explican lo imposible.
Lo que uno pueda decir de la vida y del amor siempre será poco
pero en el silencio de una noche con luna cabe todo.
lunes, 6 de octubre de 2008
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